A seguro nunca lo llevan preso

Por Juan Carlos Rotter

Hay que sacarse el sombrero como el Presidente metió la frase “no hay plata” en el tiempo preciso y su consiguiente ajuste que supuestamente lo pagaría la casta. Lo segundo está en discusión mientras entramos en una recesión que golpeara en distintas direcciones. Lo cierto es que el bolsillo cada vez más desvalorizado de los argentinos tiene que seguir enfrentado una realidad, que lleva como mínimo una década, en relación a los precios. Sin hacer jueguito para la tribuna hay que destacar que en el estado argentino siempre han existido vericuetos, a decir por las investigaciones sobre distintos negociados y el affaire de los seguros, donde “el físico” siempre circulo en demasía. Yo sé que a muchos les va a incomodar esta reflexión, Cristina Elisabet y Javier Gerardo son los dos últimos líderes que además de producir silencio y temor a su alrededor, con solo una frase logran frenar o acelerar a profesionales y advenedizos en la búsqueda del tesoro escondido o a cielo abierto. No casualmente ambos provienen de los medios o más bien a partir de ellos lograron forjar una exitosa carrera. Ese timing que se consigue después de haber transitado por distintos estudios de TV les permiten largar una bomba de humo y una embocada al mismo tiempo. Es el poder de saber dar un golpe de efecto sin perder centralidad. También el riesgo de sentirse infalible. El actual presidente tuvo que derogar el decreto de aumento salarial para legisladores, ministros y a el mismo, que oportunamente había firmado y de no haber trascendido esa información periodística, pasaba. No quiero desalentar con esto a la muchachada que pretende reconstruir al peronismo. Pero Morenito, Insfran, Pichetto y Cía. o la Joven Guardia del General van a tener que transpirar bastante la camiseta, al igual que Macri y su armada Brancaleone o la Joven Guardia Anti General para sacárselos de encima. Convengamos que esto último es relativo porque algún tufillo del General anida en el gobierno libertario, obviamente con distinto ropaje y mucha red social para darle otra escenografía. ¿Porque cuesta tanto en la argentina decir no hay más plata para la corrupción? La plata que no esta se la llevo la corrupción. Está atento contra el estado de bienestar que tanto se ha machacado. Recientemente se destapo el escandaloso caso de los seguros estatales que involucra al ex presidente apodado Capitán Beto, hoy rebautizado como Capitán Segurola. Que se suma a la larga foja de corrupción gubernamental a la cual pareciera que hemos naturalizado. El ahora Alberto Segurola, mientras nosotros los giles nos entreteníamos con sus memes, el facturaba con la empresa “Fernández Seguros”. Al frente de una de sus sucursales Nación Seguros estaba su gran amigo de apellido Pagliano, creador de un slogan que supero todo lo imaginable: “Aquí está todo armado para robar” La Argentina ostenta dos records: es el país con mayor inflación en el mundo y también el de mayor carga tributaria, en ambos casos escoltado por Venezuela. De la inflación solo vamos a señalar que un huevo sale 150$. Un detalle, en caso de los alimentos cada consumidor paga de promedio casi el 42% del precio en impuestos. Le doy una más para que pueda estimado lector tirarse en la reposera del fondo antes de una siestita, cada uno de nosotros tiene que dedicar 7 de los 12 meses del año a pagar impuestos. La maraña de impuestos nacionales, provinciales, municipales y otras contribuciones van a parar a inflar costos y precios. Y aquí llegamos al debate del ajuste fiscal, la relación del dinero entre Nación y Provincias y la actual disminución de envió de fondos por parte del Ejecutivo a una Gobernación. Y el cuentito termina, en caso de que ese gobernante se resista a equilibrar sus gastos públicos, en aumentar la presión impositiva. Es decir, la elección del ajuste la termina pagando el ciudadano. ¿Suena conocido no, el traslado de costos a precios? La solución del conflicto fiscal es aumentar, nunca disminuir para el sacrificado contribuyente. Dejamos para otro momento más auspicioso lo que le pasa por la cabeza al posible inversor frente a todo este carnaval. En este turbulento escenario el gobierno de Milei decidió políticamente fijarlo en el Pacto de Mayo. Por un lado, está la discusión sobre la presión fiscal a las provincias y por otro a medidas que apuntan a desentrañar el entramado económico vigente. Los gobernadores están preocupados porque de ellas dependen futuras inversiones en sus provincias. Muchos gobernantes desde el retorno de la democracia se han transformado en personajes lejanos a la sociedad. Muchos de ellos se enriquecieron y lo que prometieron nunca lo realizaron. La premisa de la política es mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Esto tampoco ocurrió. Tras ser despedido del Anses el cordobés Giordano que evidencio el gran curro de los seguros y que pocos quieren hablar de ello, será que el poder de ensobrar es potente, le deseo “una gran gestión” al Presidente. ¡Lo mismo que desea la mayoría de los argentinos, aun no siendo libertaria, porque si fracasa, que dios nos ayude!

A seguro nunca lo llevan preso

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