El locro del 9 de Julio, viene asomando.

Por Juan Carlos Rotter.

Antes que nada, hay que decir que “Jamoncito” en las últimas semanas se vino
portando como un caballerito inglés. Salvo al comunista Lula y al chileno Valdez
no bardeo a nadie más. ¿Estamos todos de acuerdo que tenemos un presidente
blindado? Hasta el momento no le entran balas, aunque haga y diga lo que se le
antoje.
Mientras tanto saborear los exquisitos tamales tucumanos es la primera
exigencia que impuso el Presidente en su visita patria a la provincia norteña. La
cosa viene con bonus track, el gobernador Jaldo. No solo por ser dueño de casa
sino por estar ya escriturado desde hace unos meses y que lo espera con los
brazos abiertos.
Lo importante fue llegar hasta acá aun con una Ley Bases deshilachada bajo el
brazo. ¡Todo no se puede pretender en esta vida estimado León!
La novela de la Ley Bases ha llegado a su fin, dejando un aprendizaje. Y no solo a
Milei. No ha sido gratuito ya que acarrea costos para la probabilidad de éxito del
programa económico. De solo pensar que el paquete fiscal, de no haber
demorado tantos meses en su discusión, muy posiblemente los ingresos fiscales
se encontrarían en mejores condiciones. Lujos que nos damos, aunque estemos
rascando el fondo de la olla.
Lo cierto es que lo encuentra al gobierno abocado en la organización del acto del
9 de Julio. Que en realidad va a ser el 8, no hay dudas que es un distinto Peluca.
Ya no importa el nombre que va a llevar el encuentro solo importa la foto.
La convocatoria, que carga con bastantes pretensiones, presenta interrogantes.
¿Cómo se hilvanarán las relaciones entre los diferentes actores que se pretende
sumar bajo la premisa de un consenso político? El Presidente convoca y no todos
habrán de asistir.Ya existe un desentendido y es el gobernador Kicillof.
Comprensible, navega entre dos aguas, la oficialista y la del cristinismo, y además
en elpeor de los mundos; sin plata.
Habrá que ver que termina logrando Guillermo Francos para la firma de esta
especie de “gran acuerdo nacional” de diez puntos básicos que quiere
protagonizar Javier Milei. Nada sencilla se presenta la tarea para lograr que la
mayoría de los gobernadores adhieran. ¿O con una buena negociación que cierre
para las partes es suficiente?
Hasta ahora, cada vez que el Poder Ejecutivo inicio una discusión a libro cerrado,
naufrago. En principio algunas modificaciones ya acepto la Casa Rosada. Se
incluyó un compromiso con la educación pública como reclamaban algunos, hay
un punto que no está cerrando y es el que propone una reforma política
estructural que modifique a la actual.
No sabemos si el Presidente se fue de boca o realmente tiene un as en la manga.
A los distintos sectores a los que intenta convocar les promete que se inicia un
camino hacia la baja de impuestos y hacia el crecimiento después. El gobierno
necesita inaugurar una nueva etapa política y económica tras la sansion de la Ley
Bases. Debe renovar expectativas, además de demostrar cómo piensa salir de la
recesión y empezar a dar señales sobre la recuperación del poder adquisitivo de
los argentinos.
También deberá enfrentar otro escollo: el FMI. La realidad impone sus límites por
la sencilla razón que ningún programa económico pude funcionar sin el aval del
poderoso organismo. No importa lo que Milei quiera hacer, importa lo que el FMI
le deje hacer.
La recesión económica podría ser más prolongada que la prevista, el proceso de
desinflación podría resultar tenaz y esto llevaría a una intensificación de las
tensiones sociales.Fue por ello que a pedido del FMI el gobierno tuvo que bajar
sus pretensiones para poder llegar a un acuerdo ylograr la aprobación de la
legislación fiscal y estructuralen el Congreso. En definitiva, lo que pretendía el
organismo internacional se produjo: que Milei sea más político. Y por ello es que
Francos llego al lugar que llego.
El año que viene hay una elección legislativa, el votante observa otras cosas a la
hora de votar, no esta tan exigido como en una presidencial. Milei tiene que
sumar voluntades y le agradaría que una parte del peronismo se encolumnara
detrás de su proyecto. Ahí aparece el anheloMenem, que logro que el peronismo
se rindiera a sus pies.
Y más acá aparece Daniel Scioli, que quiere ser un adelantado de la nueva época:
se declaró peronista y libertario sin ponerse colorado. Algunos peronistas con
picardía señalan con cierta ironía que en definitiva Scioli es la fotografía profunda
del alma del peronismo. ¡Estar siempre en el poder!
De hecho, en las fuerzas del cielo cohabitan muchos funcionarios de esa
extracción. Saltar la tapia es una especialidad de todo peronista que se precie
como tal. Por supuesto que los fervientes libertarios los atrapa más la figura de
Trump pero por ahora estas extravagancias ideológicas a Milei no se les ocurren.
Los gobernadores necesitados de fondos es otro tema a tener en cuenta. Como
la imperiosa llegada de inversiones legitimas. Esto se vio claramente en estos seis
meses de milonga legislativa. La gobernabilidad es una buena razón para
explicarlo, aunque también funciona como una buena coartada.
El Kirchnerismo tiene como única estrategia resistir a Milei, el sindicalismo
apuesta al dialogo y la Iglesia se metió en la discusión política. Sin conducción
definida el peronismo trata de minimizar perdidas. Hay un dato importante de
cara a las legislativas que vienen: la fragmentación política.
Oficialismo y oposición la padecen, como lo resuelvaninfluirá decididamente en
el futuro inmediato. La Argentina es un país difícil, nadie pude inflar el pecho a lo
palomo.
¡Por último, Orrego consiguió que le abrieran la billetera, está más aliviado!
Hay que pasar el invierno estimados lectores. Felices vacaciones.

El locro del 9 de Julio, viene asomando.

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