El gran Gómez Bolaños a través de su encantadora criatura Chespirito ante cada acto fallido, voluntario o involuntario, le hacía decir una frase maravillosa - ¡Sin querer queriendo! - salvando las semejanzas bajo esa consigna pareciera que así se va construyendo el camino hacia el 2027. Alguno con más mundanidad insinuaría, mientras menos se note la hilacha mejor otro como Javito las exacerba. La idea en que la competencia se polarice en torno a Milei si o Milei no con el paso del tiempo ira tomando cada vez más fuerza y más desenfado. En medio de todo este panorama apareció un pintoresco personaje, se podría encasillarlo como un experimento de laboratorio, promocionado por algunos grandes medios nacionales como el exitoso Pastor Gebel. Bastaron un par de entrevistas del mencionado personaje para que quedara en evidencia la imperiosa necesidad de un sector del peronismo estar abocado en encontrar una figura que cumpla la función de mascaron de proa. ¿Otra vez sopa?
Los encuentros relevantes sobre todo fueron con sectores gremiales, dirigentes fuertes de la CGT que tienen una postura medianamente realista de la situación, no dan por muerto a Milei y a la vez son conscientes que en el peronismo no ha surgido un líder que garantice el triunfo. “Vos tenes que decir que no sos peronista” le aconsejo un lince sindical. Y el a su vez les retribuyo el consejo pidiéndole que no lo llamen pastor, porque nunca lo había sido. Más allá de esta situación que nos retrotrae un poco a un sketch de Olmedo y Portales, a uno le queda la lectura que los muchachos peronistas lo que buscan es dividir el voto no peronista de cara al 2027, buscan repetir lo que no les salió en el 2023 o, mejor dicho, les salió tan bien que hasta lograron que al que le ayudaron los termino acostando. Lo cierto es que la aparición del ex pastor en la agenda pública disparo una serie de encuestas con una variedad de posibles candidatos por parte del peronismo. En este punto debemos recordar que las encuestas anticipadas con intención de votos nunca acercaron la bocha ni de casualidad. Un año antes ni Néstor, ni Macri, ni Alberto, ni Milei eran presidentes, por lo tanto, muchachada vendedora de humo y afines abstenerse.
Lo que no implica decir que el posible candidato con más chances de alzarse con una candidatura por parte del peronismo es Kicillof, el gobernador de una provincia que está atravesando una fuerte crisis producto del estancamiento de su economía. Su matriz productiva está diseñada para una economía que ya no es sustentable, con el agravante que allí vive casi un cuarto de la población argentina y cuya responsabilidad recae en un peronismo que la gobernó 34 de los últimos 42 años. La gestión mileista se ha desentendido de alguna manera de su problemática estructural, salvo la presencia de la billetera de Capital Humano de Pettovello, por razones distintas ni a Milei ni a Kicillof les conviene el agravamiento de su actual realidad. Kicillof hasta ahora es el candidato mejor posicionado, pero en su propio territorio enfrenta una encrucijada existencial. El gobernador de PBA se vio obligado a ajustar las tuercas sobre el gasto público. No se salvó ni del “supuesto” fuego amigo, La Campora, es decir Cristina, salió a decir que las consecuencias de dicha medida son culpa de kicillof, no de Milei. Esta semana desde las sombras se vieron los hilos de Cristina Kirchner, llamados con dirigentes y lejos de salir a confrontar dejo trascender un mensaje y es la de una convocatoria a una cumbre para unificar criterios con vistas al futuro del peronismo. Está claro que pretende dos cuestiones, retomar protagonismo en la conversación política y que la vía sea a partir de una interna partidaria. Kicillof ha quedado atrapado en medio de un fuego cruzado, por lado con la muchachada de paladar negro Kirchnerista y la instalación mediática del ahora ex pastor, aunque no son los únicos empecinados en hacérsela difícil. El intercambio de munición gruesa ha comenzado. Mientras tanto un variado rejunte de algunos sindicalistas y políticos piensan que la renovación peronista la deben encarar con un moderado. Dicen las malas lenguas que atrás de la posible candidatura de Gebel está la figura de Massa, otras malas lenguas señalan que esta melange ofrece cierta alegría a Javito que transita por estas horas tiempos difíciles.
Mientras tanto la economía se ubica en el centro del ring ante la atenta mirada desde dos argentinas, una que está viendo que las transformaciones que vino a proponer Milei se están demorando, aun reconociendo que algunas variables económicas han sufrido una mejoría, pero empiezan a inquietar que los ruidos políticos terminen por afectar al proceso de estabilización de la economía. Las últimas encuestas están mostrando una caída significativa de la percepción sobre el gobierno. Por lo cual se hace inevitable la pregunta de si Milei se está consolidando o se está debilitando. Y por otra parte una pobreza que sigue aferrada a un 30% y de una clase media que se ha empobrecido. Hoy tenemos menos inflación, pero hay más trabajo informal, aumentó la precarización laboral y existe más dependencia de los programas sociales.
Cuidado que a este esquema se le pueden sumar a gobernaciones y municipios, los grandes tienen más recursos que los chicos y posibilidades, básicamente son más propensos a recibir inversiones. Uno podría afirmar con pocas posibilidades de equivocarse que el futuro del gobierno libertario dependerá de la evolución de la economía y que el crecimiento alcance a la mayor parte de los ciudadanos que concurran a las urnas.
Gracias a Dios volvió la perlita de peso que tanto estábamos esperando por nuestros pagos. Y no es para nada un detalle menor sobre todo para Marcelo Orrego y a su Ministro Gutiérrez. San Juan se ubica entre las siete provincias que lograron mantenerse con superávit, el resto ya están mostrando sus cuentas en rojo. Otras dos perlitas, de menor valía pero que no dejan de ser atractivas mediáticamente la dieron dos dirigentes de palo distinto. Una la brindo el Intendente de Rivadavia que después de más seis meses de ocurridas las elecciones de medio término salió a defender la posición adoptada por el entonces candidato y actual Vicegobernador con la decisión de no asumir la banca obtenida. Difícil encontrar una explicación a semejante declaración, pero veamos o Miodowsky estuvo estos meses invernando o es un pícaro que está intentando mandar la señal que Martin no se bajara de acompañante en la próxima fórmula para la elección 2027 de X San Juan, aunque le tiren con 500 acerines o bolitas de acero a los pies.
La otra fue la refrescante aparición del diputado Allende invitando a los peronistas de bien a sumarse a una gran rosca, mucho más grande que una de Pascuas, para dirimir los posicionamientos en el peronismo sanjuanino con vistas a la próxima elección. “Nadie la tiene atada”, manifestó uno de los pocos dirigentes que supo navegar en simultaneo por aguas del Giojismo y del Uñaquismo. El experimentado dirigente de 9 de Julio quiso insinuar que nadie tiene coronita y bendición a dedo. El que se quemó una vez con leche ve una vaca y llora, diría el paisano. Las puertas de la mítica calle 25 de mayo están abiertas para toda la muchachada y parafraseando al Gordo Montaño, lo que quiere decir Allende es que de lo contrario se vuelve a ser gluglú.
¡El movimiento se demuestra andando como dijo El General y si no lo dijo, pinta para esta ocasión!
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